volt

General Motors sacará al Volt/Ampera del mercado europeo

Ni el Chevrolet Volt ni el Opel Ampera se están vendiendo bien en Europa, exceptuando países nórdicos de bajo volumen con impuestos opresivos al automóvil, donde resultan muy bonificados. La apuesta de General Motors por el eléctrico de autonomía extendida no ha cuajado.Por este motivo, su permanencia en el mercado europeo tiene los días contados. Desaparecerá como Chevrolet, ya que la marca se retira de Europa en 2016 quedando solo modelos icónicos. Desaparecerá también como Opel Ampera, y su alter ego Vauxhall Ampera, según una filtración desde Detroit.

Los números son buenos: de 40 a 80 kilómetros de autonomía eléctrica y el resto a gasolina, con un consumo real de 6-7 l/100 km con batería baja. El principal problema es el precio, casi 40.000 euros (sin contar ayudas), batiendo a cualquier alternativa eléctrica comparable, y más caro que el Toyota Prius Plug-in, que tampoco se está vendiendo nada bien.

Un alto ejecutivo de GM ya se lamentó en su día: “Todos los gobiernos europeos dijeron que querían eléctricos. Les presentamos el nuestro, ¿y ahora qué?” (traducción libre). El problema recae en el precio, el consumidor europeo prefiere seguir tirando de petroleros(Diesel), híbridos o eléctricos más baratos.

No deja de ser cierto que el uso del Volt/Ampera, en modo totalmente eléctrico, es hasta ocho veces más barato moverlo que un coche de combustión interna de dimensiones similares. En una utilización mixta de gasolina y electricidad sigue siendo un grandísimo ahorro sobre un Diesel, pero la inversión inicial resulta demasiado elevada.

Para 2016 se espera la segunda generación del Volt, que ya no tendría versión europea. Donde estos coches tienen un mínimo de éxito es en Estados Unidos, que es donde se fabrican.

Aparte del precio, no hay que olvidar otro de los inconvenientes de este coche es que se trata de un cuatro plazas y tamaño de compacto, pero pesa 1.800 kg. Su elevado precio incluye mucho equipamiento, pero tiene detalles como una tapa de maletero textil enrollable o plásticos indignos de coches con ese precio.

A esto se le suma que a raíz de la crisis, la mayoría de los países europeos han dejado de apoyar el coche eléctrico (exenciones de impuestos o subvenciones) a apoyar el coche eléctrico de palabra y cara a la galería. Así es difícil que haya pioneros.

Nissan ha sido quien se ha llevado el gato al agua con su Leaf, y con baterías en propiedad. Renault apostó por baterías en alquiler y le ha comido terreno su marca hermana. Toyota no ha conseguido ventas significativas del Prius enchufable. PSA se ha estrellado con sus trillizos eléctricos. La gasolina no es suficientemente cara todavía como para incentivar más las ventas.

Síguenos en  Icon_Twitter /  Síguenos en "icon